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Tema 2004: Desde
el vientre de nuestra madre
El 22 de agosto ha sido designado en el
calendario de la iglesia como el Día de la Juventud en la Iglesia.
Cada año tratamos de compartir diferentes recursos para que nuestras
congregaciones puedan celebrar este día, ya sea el 22 o el día que
hayan designado para celebrar con sus jóvenes el llamado que Dios le
hace a cada persona a ser parte de su pueblo. Espero que disfruten
de estos recursos y que celebren a la juventud dentro de sus
congregaciones proveyendo espacios para que estos puedan desarrollar
su liderazgo, su identidad como hijos/as de Dios y su sentido de
pertenencia. Estas son las lecturas del leccionario para este
domingo:
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Lecturas bíblicas
-
Llamamiento a la adoración
-
Confesión de pecados
-
Como representar
lecturas bíblicas
-
Afirmación de Fe
-
Oración del Pueblo
-
Comisión
Jeremías
1: 4-10
El Señor se dirigió a mí, y me dijo: “Antes de darte la vida, ya
te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado;
te había destinado a ser profeta de las naciones.” Yo contesté:
“¡Ay, Señor! ¡Yo soy muy joven y no sé hablar!” Pero el Señor me
dijo: “No digas que eres muy joven. Tú irás a donde yo te mande, y
dirás lo que yo te ordene. No tengas miedo de nadie, pues yo estaré
contigo para protegerte. Yo, el Señor, doy mi palabra.” Entonces el
Señor extendió la mano, me tocó los labios y me dijo: “Yo pongo mis
palabras en tus labios. Hoy te doy plena autoridad sobre reinos y
naciones, para arrancar y derribar, para destruir y demoler, y
también para construir y plantar.” (DHH)
Hebreos 12: 18-29
Ustedes no se acercaron al monte Sinaí, el cual se podía ver y
tocar, y donde había fuego, oscuridad, tinieblas y tormenta. Tampoco
oyeron el sonido de una trompeta, ni la voz de Dios dándoles *mandamientos.
Los que oyeron esa voz en el monte Sinaí pedían que se callara, pues
no podían obedecer el mandamiento que les ordenaba: «Deberán matar a
pedradas, o con una lanza, a cualquier persona o animal que ponga un
pie en este monte». Tan terrible era lo que ellos vieron en ese
monte, que Moisés mismo dijo: «Estoy temblando de miedo».
Ustedes, por el contrario, se han acercado al monte Sión y a la
ciudad de Dios, quien vive para siempre. Esa es la ciudad de
Jerusalén, que está en el cielo. Allí hay miles de *ángeles que
alaban a Dios, y allí están todos aquellos a quienes Dios trató como
a hijos, y a quienes les dio el derecho de vivir en el cielo.
Ustedes se han acercado a Dios, quien juzgará a todo el mundo.
También se acercaron a los espíritus de las personas buenas que Dios
hizo perfectas. Se han acercado a Jesús, y recuerden que, por medio
de él, Dios hizo un nuevo *pacto con ustedes. Gracias a la sangre
que Jesús derramó al morir, hemos sido perdonados de nuestros *pecados.
Por eso Jesús es mejor que Abel, pues la sangre de Abel no ofrece
perdón sino pide venganza.
Tengan cuidado cuando Dios les llame la atención. No lo rechacen,
porque los israelitas que en el pasado lo rechazaron, no escaparon
del castigo. En aquella ocasión, cuando Dios les habló, su voz hizo
temblar la tierra. Y si nosotros rechazamos a Dios, que nos llama la
atención desde el cielo, tampoco escaparemos del castigo. Porque
ahora él dice: «Otra vez haré temblar, no solo la tierra sino
también el cielo». 27 Y cuando dice «otra vez», entendemos que él
quitará las cosas creadas, las que se pueden mover, para dejar las
cosas que no pueden ser movidas. Gracias a Dios, el reino que él nos
da no puede ser movido. Por eso debemos *adorar a Dios con el amor y
la honra que a él le gusta recibir. Porque nuestro Dios es como un
fuego destructor. (Biblia Lenguaje Sencillo)
Lucas 13: 10-17
Un *sábado, Jesús estaba enseñando en una *sinagoga. Allí había
una mujer que tenía dieciocho años de estar jorobada. Un *espíritu
malo la había dejado así, y no podía enderezarse para nada. Cuando
Jesús la vio, la llamó y le dijo: «¡Mujer, quedas libre de tu
enfermedad!» Jesús puso sus manos sobre ella, y en ese momento la
mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios.
El jefe de la sinagoga se enojó mucho con Jesús, por lo que Jesús
había hecho en un día de descanso obligatorio. Por eso, le dijo a la
gente que estaba reunida: «La semana tiene seis días para trabajar,
y uno para descansar. Ustedes deben venir para ser sanados en uno de
esos seis días, pero no en sábado».
Jesús contestó: «¿A quién tratan de engañar? Ustedes llevan a su
buey o a su burro a beber agua el día sábado, y esta mujer vale
mucho más que un buey o un burro, porque es descendiente de Abraham.
Si *Satanás la tuvo enferma durante dieciocho años, ¿por qué no
podía ser sanada en un día sábado?»
Al oír esto, sus enemigos sintieron mucha vergüenza. El resto de
la gente, en cambio, se puso muy feliz al ver las cosas tan
maravillosas que Jesús hacía. (Biblia Lenguaje Sencillo)
Salmo 71: 1-6
Señor, en ti busco protección; ¡no me defraudes jamás! ¡Líbrame,
ponme a salvo, pues tú eres justo! Dígnate escucharme, y sálvame. Sé
tú mi roca protectora, ¡sé tú mi castillo de refugio y salvación! ¡Tú
eres mi roca y mi castillo! Dios mío, líbrame de las manos del
malvado, de las manos del criminal y del violento, Pues tú, Señor,
desde mi juventud eres mi esperanza y mi seguridad. Aún estaba yo en
el vientre de mi madre y ya me apoyaba en ti. ¡Tú me hiciste nacer!
¡Yo te alabaré siempre! (DHH)
Llamamiento a la adoración
Primera
opción
Proyecten en
algún lugar del templo una foto de un bebe recién nacido o de un
feto. Esto también lo puede hacer con una foto ampliada en algún
lugar del santuario. Consigue el sonido de un corazón al latir.
Pídele a la congregación que se concentre en la foto y pídele a
alguno de los jóvenes o a alguien con una voz fuerte que lea estas
palabras del pasaje de Jeremías:
El Señor se
dirigió a mí, y me dijo:
“Antes
de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya
te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las
naciones.” Yo contesté: “¡Ay, Señor! ¡Yo soy muy joven y no sé
hablar!” Pero el Señor me dijo: “No digas que eres muy joven. Tú
irás a donde yo te mande, y dirás lo que yo te ordene. No tengas
miedo de nadie, pues yo estaré contigo para protegerte. Yo, el Señor,
doy mi palabra.”
La oración de
adoración puede estar enfocada en dar gracias a Dios por haber
estado con nosotros aún antes de haber nacido y como debemos estar
agradecidos ya que ese mismo Dios le ha dado un propósito a nuestras
vidas desde antes de nacer.
Segunda Opción
Salutación:
Un sábado, Jesús
estaba enseñando en una sinagoga. Allí había una mujer que tenía
dieciocho años de estar jorobada. Un espíritu malo la había dejado
así, y no podía enderezarse para nada. Cuando Jesús la vio, la llamó
y le dijo: “Mujer, quedas libre de tu enfermedad”.
Llamado a la Adoración:
D: En ti, Oh
Jehová, me he refugiado; no sea yo avergonzado jamás.
C: Socórreme y líbrame en tu justicia; inclina tu oído y sálvame.
D: Sé para mí
una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente.
C: Tú has dado mandamiento para salvarme, porque tú eres mi roca y
mi fortaleza.
T: Porque tú, Oh Jehová, eres mi esperanza, de ti será siempre mi
alabanza.
Confesión de Pecados
Primera Opción:
Lanzando el pecado: piedras que destruyen o que construyen.
Al invitar a los miembros de la congregación a confesar sus
pecados, dígales que va a estar pasando varias rocas pesadas entre
ellos. Diles que el pecado es como una roca pesada. Hace que no nos
podamos mover bien, es una carga; nos mantiene alejados de poder ser
libres— libres para vivir como Dios quiere que vivamos.
Invita a los participantes a sentir la pesadez de las rocas al
pasarla de una persona a otra. ¿Cómo sería cargar esa roca y muchas
mas todo el tiempo? ¿Cómo se siente el cargar tu pecado en todo
momento? Pídeles que se imaginen que pueden poner cualquier pecado
que los ate dentro de esa roca.
Comienza a pasar las rocas en silencio o con música instrumental
tocando.
Después de que las rocas regresen al frente, pídele a algún
voluntario que tome las rocas y las ponga en una montaña en algún
lugar visible del presbiterio.
Seguridad de Perdón: Nuestro pecado puede ser como
una roca. Nos llena de cargas con su peso. Hace imposible que seamos
lo que Dios quiere que seamos. Pero Jesús nos ha perdonado. Él nos
ha liberado. El vivió para que nosotros/as aprendieramos. El murió
para que nosotros/as viviéramos. El resucitó para que creyeramos en
él. El transforma las piedras que se utilizan para destruir, en
piedras que pueden ser utilizadas para construir. Él mismo es
nuestra roca de salvación. Amigos y amigas, crean las buenas nuevas
del Evangelio. En el nombre de Jesús somos perdonados y perdonadas.
Segunda Opción
Confesión Comunal de Pecados: Bendito Dios, Tu que
nos formaste y nos conoces mucho antes de que nosotros naciéramos,
hoy nos pides que como hijos e hijas tuyos compartamos Tu Palabra.
Sin embargo, confesamos que siempre tenemos excusas. Nos excusamos
diciendo que somos jóvenes, que estamos muy viejos, que no tenemos
el conocimiento necesario, entre otras cosas. Perdónanos por no
escuchar cuando nos llamas, y llamar a otros y a otras cuando Tú no
has hablado. Perdónanos por desatender a hermanos y hermanas que
están pasando por necesidad. Ayúdanos, Oh Dios, a cumplir con la
misión de llevar Tu Palabra a toda criatura; y a amarte con toda
nuestra mente, corazón, alma, y fuerza, y a nuestro prójimo como a
nosotros mismos. Oramos en el nombre de Jesús. AMÉN.
Confesión Personal de Pecados:
Palabras de Seguridad de Perdón:
Ministro/a: Ustedes se han acercado al monte Sión y a la ciudad
de Dios, quien vive para siempre.
Congregación: “Por medio de Jesús, Dios hizo un nuevo pacto
con nosotros y nosotras. Gracias a la sangre que Jesús derramó al
morir, hemos sido perdonados y perdonadas de nuestros pecados”.
Lecturas Bíblicas
Lectura Corporal
Tanto la lectura de Jeremías como la de Lucas describen dos
posiciones corporales claras. En Jeremías se puede asumir una
posición de cuerpo que implica miedo. En Lucas, la protagonista de
la historia es una mujer jorobada. Puede pedirle a algún/a joven que
tenga talentos para la pantomima que represente estas posiciones
corporales mientras esta leyendo la escritura, para que la gente vea
como la vida puede atarnos y como necesitamos a Dios para poder ser
liberados. La otra opción es hacer que la congregación completa
adopte estas posiciones mientras se leen las lecturas y luego de
leerlas se liberen y se recalque como la Palabra de Dios nos libera
y abre nuestras mentes y nuestros corazones para escucharla.
Afirmación de Fe
Primera Opción
Declaración de Barmen
Consiga una foto de la bandera de la Declaración de Barmen y
póngala en algún sitio visible para toda la congregación. Pídale a
alguno de los jóvenes que lea estas palabras:
El 11 de julio de 1933, la Iglesia Evangélica Alemana se reuníó
con muchas preocupaciones. Adolfo Hitler había tomado el control de
la iglesia y la había hecho parte del estado para justificar su
campaña de conquista y de violencia en contra de los judíos y de
otros grupos minoritarios. En esos momentos la Iglesia escucho el
llamado de Dios a reconocer a Jesús como el único Señor y dueño de
la iglesia. El afirmar nuestros llamamientos puede ser difícil. Nos
podemos enfrentar con muchas situaciones de dificultad y dolor.
Muchos de los líderes de esta iglesia fueron torturados y hasta
asesinados por el gobierno de Hitler… sin embargo, no pudieron hacer
otra cosa que afirmar el Señorío de Jesús sobre su iglesia. Es por
esto que nos unimos a sus palabras:
Todos: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene
al Padre, sino por mi. De cierto, de cierto os digo que el que no
entra por la puerta en el redil de las ovejas sino que sube por otra
parte, ése es ladrón y salteador… Yo soy la puerta; el que por mí
entrare, sera salvo. Jesucristo como se nos atestigua de El en la
Sagrada Escritura, es la única Palabra de DIos que tenemos que
escuchar, y que tenemos que confiar y obedecer, en la vida y en la
muerte.
Segunda Opción
Afirmación de Fe: “Este llamamiento eficaz proviene sólo de
la libre y especial gracia de Dios, y de ninguna manera de algo ya
previsto en el ser humano, quien, en esto, es del todo pasivo hasta
que lo revive y renueva el Espíritu Santo. Es entonces cuando queda
capacitado para responder a dicho llamamiento y para aceptar la
gracia ofrecida y transmitida en él”. (Confesión de Fe de
Westminster 6.065)
Oración por el Pueblo
Una ceremonia de unción
En muchas ocaciones la unción con aceite se utiliza para
servicios de sanidad, pero olvidamos que el pueblo de Israel tenía
por costumbre ungir a aquellos que Dios había separado para alguna
tarea específica, específicamente a los reyes. Es por esto que
podría utilizar la oración del pueblo para enfatizar los temas del
llamamiento de Dios y como el nos separa ungiendo a cada uno de los/as
jóvenes de la congregación, especialmente en este periodo de
comienzo de clases en donde muchos de ellos/as estarán enfrentando
nuevos retos y nuevas oportunidades de crecimiento.
Comisión
Pídele a las personas que sigan las
siguientes instrucciones :
Toca tus ojos con tus manos y di conmigo: Bendice mis ojos para
que puedan ver claramente.
Toca tu boca con tus manos y repite conmigo: Bendice mi boca para
que rompa el silencio y hable palabras de verdad.
Toca tus orejas con tus manos y repite conmigo: Bendice mis oídos
para que puedan escuchar tu voz y las voces de aquellos que
necesitan mi amor.
Toca tu corazón con tus manos y repite conmigo: Bendice mi
corazón para que este abierto a la amistad y al amor.
Aquellos que puedan toquen sus pies con sus manos y digan conmigo:
Bendice mis pies para que pueda caminar por el camino de tu voluntad
sin desviarme nunca de él.
Pongan sus brazos sobre los hombros de sus vecinos y digámos a
coro: ¡Bendice a tu pueblo Señor!
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